Nuestros Problemas Colectivos y Oportunidades / Our Collective Problems & Opportunities

–por Peace Pilgrim (Oct 4, 2018) [English below]

Al observar el Mundo en gran parte empobrecido, me sentí cada vez más intranquila al tener tanto mientras mis hermanos y hermanas pasaban hambre. Finalmente tenía que encontrar otro camino. El cambio se produjo cuando, en la desesperación y con el afán de buscar muy profundamente una forma significativa de vida, caminé toda una noche por un bosque. Llegué a un claro iluminado por la luna y oré. Sentí una disposición total, sin reserva alguna, a dar mi vida – a dedicar mi vida – a servir a los demás. […]

Puedo decirte que es un punto sin retorno. Después de ello, ya no se puede volver a una vida completamente centrada en un@ mism@.

Así que entonces pasé a la segunda fase de mi vida. Empecé a vivir para dar lo que podía, en vez de conseguir lo que pudiera, y entré a un mundo nuevo y maravilloso. Mi vida empezó a tener sentido. Recibí la gran bendición de una buena salud; no he tenido ningún dolor, ni un resfriado o dolor de cabeza desde entonces (la mayoría de las enfermedades, como se sabe, son inducidas psicológicamente). A partir de ese momento he sabido que mi labor de por vida sería en pro de la paz – que cubriría el espectro total de la paz – paz entre naciones, paz entre grupos, paz entre individuos, y la muy, muy importante paz interior. Sin embargo, existe una gran diferencia entre estar dispuest@ a dar la vida y realmente darla; y para mí hubo quince años de preparación y búsqueda interior entre ambas. […]

Cuando hablo de mis pasos hacia la paz interior me refiero a ellos como un marco de referencia, no hay nada absoluto en cuanto al número de pasos; pueden aumentarse, pueden disminuirse, es sólo una manera de hablar del tema. Pero esto es importante: los pasos hacia la paz interior no se dan en un orden determinado; el primer paso para uno puede ser el último para otro. Simplemente den los pasos que les parezcan más fáciles, y al dar unos cuantos pasos les será más fácil dar unos cuantos más. En esta área podemos compartir en verdad. Quizás ninguno de ustedes se sienta guiad@ a ir en peregrinación, no estoy tratando de inspirarles a que lo hagan. Pero podemos compartir el modo de encontrar armonía en nuestras vidas. Me imagino que cuando me oigan exponer algunos de los pasos hacia la paz interior los reconocerán como pasos que también ustedes han dado.

Me gustaría mencionar algunas preparaciones que me fueron necesarias. Una de las preparaciones se refiere a tener una actitud adecuada ante la vida. Esto quiere decir, ¡dejar de evadir las cosas! Dejar de ser alguien que vive a la ligera, que se queda siempre en la espuma de la superficie. Hay millones de personas así, y ellas nunca encuentran nada que realmente valga la pena. Ten la voluntad de enfrentarte a la vida con honestidad; y busca bajo la superficie de la vida, donde se encuentran las verdades y realidades. Eso es lo que estamos haciendo aquí ahora.

Está toda la cuestión de tener una actitud significativa ante los problemas que la vida pueda presentarte. Si tan sólo pudieras ver el panorama total, si supieras toda la historia, te darías cuenta que ningún problema se te puede presentar que no tenga un propósito en tu vida, que no pueda contribuir a tu desarrollo interior. Cuando percibas esto, reconocerás que los problemas son oportunidades encubiertas. Si no enfrentaras problemas, simplemente flotarías a la deriva por la vida. Es resolviendo problemas de acuerdo con la luz más elevada que tenemos, como logramos un desarrollo interior. Ahora bien, los problemas colectivos deben ser resueltos por nosotr@s colectivamente, y nadie encuentra la paz interior cuando evita hacer su parte para solucionar los problemas colectivos, tales como el desarme y la paz mundial. Así que reflexionemos siempre junt@s en estos problemas, y hablemos junt@s sobre ellos, y trabajemos colectivamente para su solución.

–Peregrina de Paz. https://www.peacepilgrim.org Mildred Norman, comenzó a caminar una peregrinación por la paz en 1953 y dejó de contar después de 37,000 kilómetros; ella siguió caminando, recorriendo la parte del planeta que llamamos Estados Unidos seis veces, caminando toda su vida. Ella no llevaba dinero, ni lo aceptaba. Ella caminó sin comer hasta que se la ofrecían comida o hasta que la encontraba en la naturaleza. Dormía donde podía, como en una estación de autobuses o un campo de maíz, si nadie le ofrecía un lugar para dormir.  De su libro Peregrina de Paz Su Vida y Obra en sus Propias Palabras.  [Fotografía de Daniela Esponda Rodriguez]

 


As I looked about the World, so much of it impoverished, I became increasingly uncomfortable about having so much while my brothers and sisters were starving. Finally I had to find another way. The turning point came when, in desperation and out of a very deep seeking for a meaningful way of life, I walked all one night through the woods. I came to a moonlit glade and prayed. I felt a complete willingness, without any reservations, to give my life —to dedicate my life —to service. […]

I tell you it’s a point of no return. After that, you can never go back to completely self-centered living.

And so I went into the second phase of my life. I began to live to give what I could, instead of to get what I could, and I entered a new and wonderful world. My life began to be meaningful. I attained the great blessing of good health; I haven’t had an ache or pain, a cold or headache since. (Most illness, you know, is psychologically induced.) From that time on, I have known that my life work would be for peace—that it would cover the whole peace picture: peace among nations, peace among groups, peace among individuals, and the very, very important inner peace. However, there’s a great deal of difference between being willing to give your life and actually giving your life, and for me fifteen years of preparation and inner seeking lay between. […]

When I talk about my steps toward inner peace, I talk about them in a framework, but there’s nothing arbitrary about the number of steps. They can be expanded; they can be contracted. This is just a way of talking about the subject, but this is important: the steps toward inner peace are not taken in any certain order. The first step for one may be the last step for another. So just take whatever steps seem easiest for you, and as you take a few steps, it will become easier for you to take a few more. In this area we can really share. None of you may feel guided to walk a pilgrimage, and I’m not trying to inspire you to do so. But in the field of finding harmony in our own lives, we can share. And I suspect that when you hear me give some of the steps toward inner peace, you will recognize them as steps that you also have taken.

I would like to mention some preparations that were required of me. One of the preparations is to take a right attitude toward life. This means, stop being an escapist! Stop being a surface liver who stays right in the froth of the surface. There are millions of these people, and they never find anything really worthwhile. Be willing to face life squarely and get down beneath the surface of life where the verities and realities are to be found. That’s what we are doing here now.

There’s the whole matter of having a meaningful attitude toward the problems that life may set before you. If only you could see the whole picture, if you knew the whole story, you would realize that no problem ever comes to you that does not have a purpose in your life, that cannot contribute to your inner growth. When you perceive this, you will recognize that problems are opportunities in disguise. If you did not face problems, you would just drift through life. It is through solving problems in accordance with the highest light we have that inner growth is attained. Now, collective problems must be solved by us collectively, and no one finds inner peace who avoids doing his or her share in the solving of collective problems, like world disarmament and world peace. So let us always think about these problems together and talk about them together, and collectively work toward their solutions.

— Peace Pilgrim. https://www.peacepilgrim.org Mildred Norman, started walking for a peace pilgrimage in 1953 and stopped counting after 25,000 miles; she kept walking, criss crossing the part of the Planet we call the United States six times, walking for her entire life. She carried no money, nor would she accept any. She went without food until it was offered to her or she found it in the wild. She slept wherever she could, such as a bus station or a corn field, if no one offered her a place to sleep.  From her book Peace Pilgrim: Her Life and Work In Her Own Words  [Photograph by Daniela Esponda Rodriguez]

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About pancho

To live in radical joyous shared servanthood to unify the Earth family.
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