Llevando la Eternidad Por Dentro / Carrying Eternity Inside

–por Thich Nhat Hanh (Aug 24, 2018)    [English below]

Si viertes un puñado de sal en un vaso de agua, el agua vuelve imbebible. Pero si viertes la sal en un río, la gente puede seguir usando el agua para cocinar, para lavar y para beberla. El río es inmenso y tiene la capacidad de recibir, aceptar y transformar. Cuando nuestros corazones son pequeños, nuestra comprensión y compasión se limitan, y entonces sufrimos. No podemos aceptar o tolerar a l@s demás con sus imperfecciones y exigimos que cambien. Pero cuando nuestros corazones se expanden, estas mismas cosas no nos hacen sufrir más. Tenemos mucha comprensión y mucha compasión, y podemos acoger a l@s demás. Aceptamos a l@s demás tal como son y luego ell@s tienen la oportunidad de transformarse a sí mism@s.

La pregunta entonces es cómo hacer crecer nuestros propios corazones, que comienza con un compromiso para comprender y dar testimonio de nuestro propio sufrimiento: cuando alimentamos y apoyamos a nuestra propia felicidad, estamos alimentando nuestra capacidad de amar. Es por esto que amar significa aprender el arte de nutrir nuestra felicidad.

A menudo, nos sentimos enamorad@s de otras personas no porque realmente l@s amemos y comprendamos, sino para distraernos de nuestro sufrimiento. Cuando aprendemos a amarnos y a entendernos a nosotr@s mism@s y a tener una verdadera compasión por nosotr@s mism@s, entonces podemos verdaderamente amar y entender a otra persona. Entender el sufrimiento de alguien es el mejor regalo que se le puede dar a otra persona. El entendimiento es el otro nombre del amor. Si no entiendes, no puedes amar. […]

El amor verdadero y sincero tiene sus raíces en cuatro elementos: bondad amorosa, compasión, alegría y ecuanimidad, fomentándolos hace que al amor se le agregue “el elemento de santidad”. El primero de estos elementos aborda esta relación dialógica entre nuestro propio sufrimiento y nuestra capacidad de comprender plenamente a nuestros seres queridos: la esencia de la bondad amorosa es poder ofrecer felicidad. Puedes ser el sol para otra persona. No puedes ofrecer felicidad sin primero tenerla para tí mism@. Así que construye un hogar en tu interior para aceptarte a ti mism@ y aprende a amarte y a curarte a ti mism@. Aprende a practicar la atención plena de tal manera que puedas crear momentos de felicidad y alegría para tu propio sustento. Luego entonces ya tienes algo que ofrecerle a la otra persona. […]

Si tienes suficiente entendimiento y amor, entonces cada momento, ya sea preparando el desayuno, o manejando un coche, o regando el jardín o haciendo cualquier otra cosa en tu día, puede ser un momento de alegría.

En una relación profunda, ya no existe un límite entre tú y la otra persona. Tú eres ella y ella eres tú. Tu sufrimiento es su sufrimiento. Tu entendimiento de tu propio sufrimiento ayuda a tu ser querido a sufrir menos. El sufrimiento y la felicidad ya no son asuntos individuales. Lo que le sucede a tu ser amado, te sucede a tí. Lo que le sucede a tí, le sucede a tu ser amado. En el amor verdadero, no hay más separación o discriminación. Su felicidad es tu felicidad. Tu sufrimiento es su sufrimiento. Ya no puedes decir: “Ese es tu problema”.

Cuando amas a alguien, debes de tener confianza y creer en la otr persona. El amor sin confianza todavía no es amor. Claro, primero debes de tener confianza, respeto y confianza en ti mism@. Confía en que tienes una naturaleza buena y llena de compasión. Eres parte del Universo; estás hecho de estrellas. Cuando miras a tu ser amado, ves que también está hecho de estrellas y lleva la eternidad por dentro. Mirando de esta manera, naturalmente sentimos reverencia. El verdadero amor no puede ser sin terne confianza y respeto por un@ mism@ y por la otra persona. […]

Amar sin saber cómo amar, hiere a la persona que amamos. Para saber cómo amar a alguien, tenemos que entenderle. Para entender, tenemos que escuchar. […]

Cuando quieres a alguien, debes tener la capacidad de brindar alivio y ayudarle a sufrir menos. Esto es un arte. Si no entiendes las raíces de su sufrimiento, no puedes ayudar, de manera similar en la que una doctora no puede ayudar a curar tu enfermedad si ella no conoce la causa. Debes de entender la causa del sufrimiento de su ser querido para ayudar a aliviarlo. […]

Cuanto más entiendes, más amas; cuanto más amas, más entiendes. Son dos lados de una realidad. La mente del amor y la mente del entendimiento son lo mismo.

A menudo, cuando decimos “te quiero” nos enfocamos más en la idea del “yo” que está practicando el amor y menos en la calidad del amor que se le ofrece. Esto se debe a que estamos atrapados por la idea del yo. Creemos que tenemos un yo. Pero no existe el yo separado individualmente. Una flor está hecha solo de elementos que son no-flor, como la clorofila, la luz solar y el agua. Si elimináramos todos los elementos que son no-flor de la flor, no existiría ninguna flor. Una flor no puede estar por sí sola. Una flor solo puede inter-ser e inter-estar con tod@s nosotr@s… Los seres humanos son así también. No podemos existir por nosotr@s mism@s sol@s. Solo podemos inter-ser. Estoy formado solo por elementos que son no-yo, como la Tierra, el Sol, madre, padre y antepasados. En una relación, si puedes ver la naturaleza del inter-ser entre tú y la otra persona, puedes ver que su sufrimiento es tu propio sufrimiento y que tu felicidad es su propia felicidad.

–Thich Nhat Hanh adaptado de su libro Cómo amar.  Ilustración de Simona Ciraolo, en Abrázame.


If you pour a handful of salt into a cup of water, the water becomes undrinkable. But if you pour the salt into a river, people can continue to draw the water to cook, wash, and drink. The river is immense, and it has the capacity to receive, embrace, and transform. When our hearts are small, our understanding and compassion are limited, and we suffer. We can’t accept or tolerate others and their shortcomings, and we demand that they change. But when our hearts expand, these same things don’t make us suffer anymore. We have a lot of understanding and compassion and can embrace others. We accept others as they are, and then they have a chance to transform.

The question then becomes how to grow our own hearts, which begins with a commitment to understand and bear witness to our own suffering: When we feed and support our own happiness, we are nourishing our ability to love. That’s why to love means to learn the art of nourishing our happiness.

Often, we get crushes on others not because we truly love and understand them, but to distract ourselves from our suffering. When we learn to love and understand ourselves and have true compassion for ourselves, then we can truly love and understand another person. Understanding someone’s suffering is the best gift you can give another person. Understanding is love’s other name. If you don’t understand, you can’t love. […]

Real, truthful love is rooted in four elements — loving kindness, compassion, joy, and equanimity — fostering which lends love “the element of holiness.” The first of them addresses this dialogic relationship between our own suffering and our capacity to fully understand our loved ones: the essence of loving-kindness is being able to offer happiness. You can be the sunshine for another person. You can’t offer happiness until you have it for yourself. So build a home inside by accepting yourself and learning to love and heal yourself. Learn how to practice mindfulness in such a way that you can create moments of happiness and joy for your own nourishment. Then you have something to offer the other person. […]

If you have enough understanding and love, then every moment — whether it’s spent making breakfast, driving the car, watering the garden, or doing anything else in your day — can be a moment of joy.

In a deep relationship, there’s no longer a boundary between you and the other person. You are her and she is you. Your suffering is her suffering. Your understanding of your own suffering helps your loved one to suffer less. Suffering and happiness are no longer individual matters. What happens to your loved one happens to you. What happens to you happens to your loved one. In true love, there’s no more separation or discrimination. His happiness is your happiness. Your suffering is his suffering. You can no longer say, “That’s your problem.”

When you love someone, you have to have trust and confidence. Love without trust is not yet love. Of course, first you have to have trust, respect, and confidence in yourself. Trust that you have a good and compassionate nature. You are part of the Universe; you are made of stars. When you look at your loved one, you see that he is also made of stars and carries eternity inside. Looking in this way, we naturally feel reverence. True love cannot be without trust and respect for oneself and for the other person. […]

To love without knowing how to love wounds the person we love. To know how to love someone, we have to understand them. To understand, we need to listen. […]

When you love someone, you should have the capacity to bring relief and help him to suffer less. This is an art. If you don’t understand the roots of his suffering, you can’t help, just as a doctor can’t help heal your illness if she doesn’t know the cause. You need to understand the cause of your loved one’s suffering in order to help bring relief. […]

The more you understand, the more you love; the more you love, the more you understand. They are two sides of one reality. The mind of love and the mind of understanding are the same.

Often, when we say, “I love you” we focus mostly on the idea of the “I” who is doing the loving and less on the quality of the love that’s being offered. This is because we are caught by the idea of self. We think we have a self. But there is no such thing as an individual separate self. A flower is made only of non-flower elements, such as chlorophyll, sunlight, and water. If we were to remove all the non-flower elements from the flower, there would be no flower left. A flower cannot be by herself alone. A flower can only inter-be with all of us… Humans are like this too. We can’t exist by ourselves alone. We can only inter-be. I am made only of non-me elements, such as the Earth, the Sun, parents, and ancestors. In a relationship, if you can see the nature of interbeing between you and the other person, you can see that their suffering is your own suffering, and your happiness is their own happiness.

–Thich Nhat Hanh adapted from his book How To Love.  Illustration by Simona Ciraolo, in Hug Me.

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To live in radical joyous shared servanthood to unify the Earth family.
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2 Responses to Llevando la Eternidad Por Dentro / Carrying Eternity Inside

  1. Juan M says:

    Gran Reflexión querida conciencia !
    un abrazo grande desde la otra costa de este continente.

    • Pancho says:

      Ah queridísima Conciencia! Que lindo leerte por la tierra del electrón! 🙂

      Cuando sentipienso en tí se me llena el corazón de alegría y el espíritu de fuerza.

      Sigamos planetizando el movimiento de costa a costa Conciencia.

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