Sinfonía De Dignidad Humana / Symphony Of Human Dignity

por Martin Luther King Jr.  (Jan 20, 2017) [English below]

symphony-of-brother-sisterhoodAhora bien, como ustedes saben, hemos estado involucrad@s en [la parte del Planeta que llamamos] Estados Unidos en una lucha masiva para hacer a la abolición de la segregación racial y, finalmente, a la integración racial una realidad. Y en esa lucha ha existido una filosofía básica: la filosofía de la noviolencia, la filosofía y el método de la resistencia noviolenta. Y me gustaría decir sólo algunas palabras sobre el método o la filosofía que ha sostenido nuestra lucha. Y primero quiero decir que todavía estoy convencido de que la noviolencia es el arma más potente disponible para los pueblos oprimidos en su lucha por la libertad y la justicia. Tiene una manera de desarmar al oponente, exponiendo sus defensas morales. Debilita su moral y al mismo tiempo trabaja en su conciencia, y él simplemente no sabe cómo manejarlo. Si no te golpea, maravilloso. Si te golpea, desarrollas el valor lleno de paz de aceptar golpes sin tomar represalias. Si no te mete a la cárcel, maravilloso. Nadie con sentido común le gusta estar en la cárcel. Pero si te mete a la cárcel, vas a esa cárcel y la transformas de un calabozo de vergüenza a un paraíso de libertad y dignidad humana. Incluso si él trata de matarte, desarrollas la convicción interna de que hay algo tan querido, algo tan preciado, algo tan eternamente cierto, que vale la pena morir por ello. Y si una persona no ha descubierto algo por lo que moriría, no es apta para vivir. Y esto es lo que dice la disciplina noviolenta.

Y luego, la otra cosa es que le da al individuo una manera de luchar para conseguir fines morales a través de medios morales. Uno de los grandes debates de la historia ha sido sobre toda la cuestión de los fines y los medios. Desde los días de los diálogos de Platón, luego pasando a través de Maquiavelo y otros, ha habido aquellos individuos que argumentaron que el fin justifica los medios. Pero de una manera real, la filosofía noviolenta viene y dice que el fin es preexistente en los medios. Los medios representan un ideal en construcción y el fin en proceso. Y es así que a largo plazo de la historia, los medios inmorales no pueden producir fines morales. De alguna manera y por así decirlo, el ser humano debe llegar al punto en el que ve la necesidad de tener fines y medios coherentes. Y esta es una de las cosas que es fundamental en la filosofía noviolenta en su mejor forma. Le da a uno una manera y un método de lucha que dice que puedes intentar conseguir fines morales a través de medios morales.

También dice que es posible luchar contra un sistema maligno, injusto, con todas tus fuerzas y con todo tu corazón, e incluso odiar a ese sistema injusto, pero aún así mantiendo una actitud de buena voluntad activa y de comprensión, e incluso de amor por los perpetradores de ese sistema maligno. Y este es el aspecto más malentendido de la noviolencia. Y es aquí donde aquellos que no quieren seguir el método noviolento, nos dicen muchas cosas malas a los que hablamos de amor. Pero sigo adelante y creo en ello, porque todavía estoy convencido de que es el amor lo que hace girar al mundo y de alguna manera este tipo de amor puede ser una fuerza poderosa para el cambio social.

No estoy hablando de un amor débil. No estoy hablando aquí de emociones superficiales. No estoy hablando de alguna cualidad sentimental. No estoy hablando de una respuesta cariñosa. Sería absurdo pedirle a la gente oprimida que amara a sus opresores violentos en un sentido afectuoso, nunca lo he aconsejado. Cuando Jesús dijo: “Ama a tus enemigos”, estoy feliz de que no dijo: “Que te gusten tus enemigos”. Es muy difícil que te gusten algunas personas. Pero el amor es más grande que gustar. El amor es entender la buena voluntad creativa y redentora para todas las personas. L@s teólog@s hablan de este tipo de amor con la palabra griega agape, que es una especie de amor desbordante que no busca nada a cambio. Y cuando desarrollas esto, te levantas y te encuentras en la posición de ser capaz de amar a la persona que está haciendo la maldad, al mismo tiempo que odias la acción que la persona hace. Y creo que esto si se puede hacer. L@s psiquiatras nos dicen ahora que el odio es una fuerza peligrosa, no sólo para los odiados, sino también para l@s que odian. Muchas de las cosas extrañas que suceden en el subconsciente, muchos de los conflictos internos, están arraigadas en el odio. Y así están diciendo: “Ama o muere”. Por eso Erich Fromm puede escribir un libro titulado El Arte de Amar, argumentando que el amor es la fuerza suprema unificadora de la vida. Y por eso es maravilloso tener un método de lucha donde sea posible enfrentarse a la segregación, levantarse en contra del colonialismo con todas tus fuerzas y, sin embargo, no odiar a los autores de estos sistemas injustos. Y creo firmemente que es a través de este tipo de acción noviolenta poderosa, de este tipo de amor que se organiza así mismo en acción de las masas, que podremos transformar las discordias ruidosas de nuestra nación y del Mundo en una hermosa sinfonía de hermandad. Ciertamente, este es el gran desafío al que nos enfrentamos.

 

–Martin Luther King Jr. pasaje del discurso recientemente descubierto sobre Derechos civiles, segregation y Apartheid en la parte del Planeta que llamamos Sudafrica, el 7 de diciembre de 1964. [Ilustración ofrecida como un regalo anónimo :-)]


Now, as you know, we have been engaged in the [part of the Planet we cal the]United States in a massive struggle to make desegregation and, finally, integration a reality. And in that struggle, there has been an undergirding philosophy: the philosophy of nonviolence, the philosophy and method of nonviolent resistance. And I’d like to say just a few words about the method or the philosophy that has undergirded our struggle. And first I want to say that I’m still convinced that nonviolence is the most potent weapon available to oppressed people in their struggle for freedom and justice. It has a way of disarming the opponent, exposing his moral defenses. It weakens his morale, and at the same time it works on his conscience, and he just doesn’t know how to handle it. If he doesn’t beat you, wonderful. If he beats you, you develop the quiet courage of accepting blows without retaliating. If he doesn’t put you in jail, wonderful. Nobody with any sense loves to go to jail. But if he puts you in jail, you go in that jail and transform it from a dungeon of shame to a haven of freedom and human dignity. Even if he tries to kill you, you develop the inner conviction that there is something so dear, something so precious, something so eternally true, that they are worth dying for. And if a man has not discovered something that he will die for, he isn’t fit to live. And this is what the nonviolent discipline says.

And then the other thing about it is that it gives the individual a way of struggling to secure moral ends through moral means. One of the great debates of history has been over the whole question of ends and means. All the way back from the days of Plato’s dialogues coming on up through Machiavelli and others, there have been those individuals who argued that the end justifies the means. But in a real sense, the nonviolent philosophy comes along and says that the end is pre-existent in the means. The means represent the ideal in the making and the end in process. And so that in the long run of history, immoral means cannot bring about moral ends. Somehow man must come to the point that he sees the necessity of having ends and means cohering, so to speak. And this is one of the things that is basic in the nonviolent philosophy at its best. It gives one a way and a method of struggle which says that you can seek to secure moral ends through moral means.

It also says that it is possible to struggle against an evil, unjust system, with all your might and with all your heart, and even hate that unjust system, but yet you maintain an attitude of active goodwill and understanding and even love for the perpetrators of that evil system. And this is the most misunderstood aspect of nonviolence. And this is where those who don’t want to follow the nonviolent method say a lot of bad things to those of us who talk about love. But I still go on and believe in it, because I am still convinced that it is love that makes the world go round, and somehow this kind of love can be a powerful force for social change.

I’m not talking about a weak love. I’m not talking about emotional bosh here. I’m not talking about some sentimental quality. I’m not talking about an affectionate response. It would be nonsense to urge oppressed people to love their violent oppressors in an affectionate sense, and I have never advised that. When Jesus said, “Love your enemies,” I’m happy he didn’t say, “Like your enemies.” It’s pretty difficult to like some people. But love is greater than like. Love is understanding creative, redemptive goodwill for all people. Theologians talk about this kind of love with the Greek word agape, which is a sort of overflowing love that seeks nothing in return. And when one develops this, you rise to the position of being able to love the person who does the evil deed, while hating the deed that the person does. And I believe that this can be done. Psychiatrists are telling us now that hatred is a dangerous force, not merely for the hated, but also the hater. Many of the strange things that happen in the subconscious, many of the inner conflicts, are rooted in hate. And so they are saying, “Love or perish.” This is why Erich Fromm can write a book entitled The Art of Loving, arguing that love is the supreme unifying force of life. And so it is wonderful to have a method of struggle where it is possible to stand up against segregation, to stand up against colonialism with all of your might, and yet not hate the perpetrators of these unjust systems. And I believe firmly that it is through this kind of powerful nonviolent action, this kind of love that organizes itself into mass action, that we will be able to transform the jangling discords of our nation and the World into a beautiful symphony of sisterhood/brotherhood. Certainly this is the great challenge facing us.

 

–Martin Luther King Jr. excerpt from the recently discovered speech on Civil Rights, Segregation & Apartheid in the part of the Planet we call South Africa, on December 7, 1964 [Illustration offered as an anonymous gift :-)]

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About Pancho

To live in radical joyous shared servanthood to unify humanity.
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