Cómo Llega La Sabiduría / How Wisdom Comes

–por Leila Fisher (Abril 1, 2016) [English below]

Indigenous-Wisdom¿Alguna vez te has preguntado cómo llega la sabiduría?

Había una vez hombre, un cartero aquí en la reservación, que escuchó algun@s de l@s ancian@s hablar sobre el tema de recibir objetos que traen gran poder. Él no sabía mucho acerca de tales cosas, pero pensó que sería algo maravilloso si él pudiera recibir uno de estos objetos, que sólo pueden ser concedidos por el Creador. En particular, él escuchó de l@s ancian@s que el objeto más poderoso que una persona puede recibir, es una pluma de águila. Decidió que ese era el objeto para él. Si tan sólo pudiera recibir una pluma de águila, tendría todo el poder y la sabiduría y el prestigio que él deseaba. Pero él sabía que no podía comprar una y que no podía pedirle a nadie que le diera una. Tenía que venirle a él, de alguna manera, por la mera voluntad del Creador.

Día tras día estuvo en busca de una pluma de águila. Se imaginó que una vendría a su vida si sólo mantenía los ojos abiertos. Con tal obseción que no podía pensar en nada más. Esa pluma de águila ocupaba sus pensamientos de sol a sol. Y pasaron las semanas, los meses, los años. Cada día el cartero hacía sus rondas, siempre en busca de esa pluma de águila, buscándola tanto como podía. No prestó atención ni a su familia ni amig@s. Sólo tenía su mente fijada en esa pluma de águila. Pero nunca parecía llegar. El cartero empezó a envejecer, pero todavía no tenía la pluma. Finalmente se dio cuenta de que no importaba lo mucho que le buscara, él no estaba más cerca de conseguir la pluma de lo que estaba el día que le empezó a buscar.

Un día tomó un descanso al lado de la carretera. Se bajó de su pequeño carro del correo y tuvo una conversación con el Creador. Le dijo: “Estoy tan cansado de buscar esa pluma de águila. Tal vez, no debo tener una. He pasado toda mi vida pensando en esa pluma. Casi nunca he pensado ni en mi familia ni amig@s. Lo único que me importaba era la pluma y ahora la vida se me está a punto de pasar. Me he perdido de muchas cosas buenas. Bien pues, me rindo en mi búsqueda. Voy a dejar de buscar esa pluma y voy a empezar a vivir. A lo mejor voy a tener el tiempo suficiente para recuperarme con mi familia y amig@s. Perdóname por la manera en la que he vivido mi vida “.

Entonces, y sólo entonces, una gran paz entró en él. De pronto, dentro de él, se sintió mejor que en todos esos años. Justo cuando terminó su conversación con el Creador y cuando comenzaba a volver al carro del correo, fue sorprendido por una sombra que pasó por encima de él. Alzó la vista hacia el cielo con las manos sobre los ojos y vio, muy por encima, una gran ave volando sobre él. Casi al instante desapareció.

Y entonces vio algo que flotaba hacia abajo, muy suavemente en la brisa: una pluma hermosa de la cola. ¡Era su pluma de águila!

Se dio cuenta de que la pluma había llegado ni un sólo momento antes de dejarle de buscar y de haber hecho las paces con el Creador. Finalmente entendió que la sabiduría llega sólo cuando dejas de buscarle y cuando empiezas a vivir de verdad la vida que el Creador preparó para tí.

El cartero todavía está vivo y es una persona cambiada. Ahora la gente viene a buscarle para darles consejos de sabiduría y comparte todo lo que sabe. A pesar de que ahora él tiene el poder y el prestigio que había buscado, ya no se preocupa por esas cosas. Se preocupa de l@s demás, no de sí mismo. Así que ahora ya sabes cómo llega la sabiduría.

– Leila Fisher es una anciana Hoh de la Península Olímpica en la Isla de la Tortuga (Abya Yala) [Ilustración ofrecida como un regalo anónimo :-)]

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Did you ever wonder how wisdom comes?

There was a man, a postman here on the reservation, who heard some of the Elders talking about receiving objects that bring great power. He didn’t know much about such things, but he thought to himself that it would be a wonderful thing if he could receive such an object — which can only be bestowed by the Creator. In particular, he heard from the Elders that the highest such object a person can receive is an eagle feather. He decided that was the one for him. If he could just receive an eagle feather he would have all the power and wisdom and prestige he desired. But he knew he couldn’t buy one and he couldn´t ask anyone to give him one. It just had to come to him somehow by the Creator’s will.

Day after day he went around looking for an eagle feather. He figured one would come his way if he just kept his eyes open. It got so he thought of nothing else. That eagle feather occupied his thoughts from sunup to sundown. Weeks passed, then months, then years. Every day the postman did his rounds, always looking for that eagle feather — looking just as hard as he could. He paid no attention to his family or friends. He just kept his mind fixed on that eagle feather. But it never seemed to come. He started to grow old, but still no feather. Finally he came to realize that no matter how hard he looked he was no closer to getting the feather than he had been the day he started.

One day he took a break by the side of the road. He got out of his little jeep mail-carrier and had a talk with the Creator. He said: I’m so tired of looking for that eagle feather. Maybe I’m not supposed to get one. I’ve spent all my life thinking about that feather. I’ve really hardly given a thought to my family and friends. All I cared about was that feather, and now life has just about passed me by. I’ve missed out on a lot of good things. Well, I’m giving up my search. I’m going to stop looking for that feather and start living. Maybe I have time enough left to make it up to my family and friends. Forgive me for the way I have conducted my life‟.

Then — and only then — a great peace came into him. He suddenly felt better inside that he had in all these years. Just as he finished his talk with the Creator and started getting back in his jeep, he was surprised by a shadow passing over him. Holding his hands over his eyes, he looked up into the sky and saw, high above, a great bird flying over. Almost instantly it disappeared.

Then he saw something floating down ever so lightly on the breeze — a beautiful tail feather. It was his eagle feather!

He realized that the feather had come not a single moment before he had stopped searching and made his peace with the Creator. He finally learned that wisdom comes only when you stop looking for it and start truly living the life the Creator intended for you.

That postman is still alive and he’s a changed person. People come to him for wisdom now and he shares everything he knows. Even though now he has the power and the prestige he searched for, he no longer cares about such things. He’s concerned about others, not himself. So now you know how wisdom comes.

 

–Leila Fisher is a Hoh Elder from the Olympic Peninsula, Turtle Island (Abya Yala) [Illustration offered as an anonymous gift :-)]

About Pancho

To live in radical joyous shared servanthood to unify humanity.
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